

(recomendamos darle play y leer la entrevista completa mientras escuchas este disco)
Vinimos con Exe al lago. Es domingo y está nublado. Pensé que si voy a escribir sobre Lumtz tenía que escuchar de nuevo el disco acá, a la orilla. Caminar, respirar un poco. De alguna manera traer su lugar a mi lugar. Escuchar sus pisadas y sincronizarlas con las mías a 2000 KM de distancia.
Hace unos años estuve en Bariloche y el sonido de las piedras no podría ser de otro lugar. Lo escucho en pequeñas formas en la orilla y caminandoporelcostadodelarrollo_231228, primer y décimo track de su nuevo disco Tesoros, y me transporta a aquel verano. No escuché ese sonido en ningún otro lugar. En los ríos de Córdoba las piedras suenan diferente. Me pregunto qué será… ¿será que tienen otra composición a las de acá? ¿Su estructura molecular? ¿O cambiará su sonido dependiendo de la experiencia vivida? Quizás ese sonido que escucho en sus canciones es como recuerdo que suenan las piedras de Bariloche. Y si ese fuera el caso entonces Lumtz logró capturar la sensación de un recuerdo plasmado en sonido.
¿Cómo suenan las piedras del lago de Bariloche? ¿y un bosque? ¿Caminar sobre la nieve?
Siempre me asombro cuando alguien decide mudarse a otro lugar.
Y me gusta imaginarme a esos amigos en sus vidas allá. En invierno, en otoño. Prendiendo un fuego, poniendo la pava, tomando unos mates. Caminando por el bosque, yendo a la despensa a comprar algo.
Después de un rato en el lago, volvimos. Mi departamento da al nudo vial y a la terminal de ómnibus que está vacía. A la distancia el sonido de los autos parece como si viniera del mar. Cada tanto un pájaro canta y resuena por los rincones de mi casa. Ya viví acá. Ahora vivo de vuelta.
Gira el cassette en la portaestudio. Adentro suenan las piedras, afuera cae la nieve.
Hay personas que se quedan toda la vida en el mismo lugar y otras que, en algún momento, sienten la necesidad de irse. Vos dejaste Bahía Blanca y hoy vivís en Bariloche. ¿Qué sentís que estabas buscando en ese movimiento?
Sí, y al mismo tiempo yo nací en Viedma, y por cuestiones laborales de mi viejo y problemas de salud míos, nos mudamos a Bahía. Así que ya había tenido un gran cambio (involuntario) previamente.
Siempre que volvía a Viedma a visitar a familia o amigxs me daba cuenta que quería vivir más cerca de esa sensación, la del río cerca.
En 2013 conocí algunos lugares de la comarca andina en una gira con mi banda de ese entonces (Dos Astronautas). Luego de varias horas de viajar todos amontonados en una camioneta, frenamos en la ruta cerca de Bariloche y bajamos a estirar las piernas. Aún recuerdo el aire fresco en mi cara y pulmones. Luego cuando llegamos al camping y probé el agua de la canilla terminé de convencerme de que éste era el lugar donde quería vivir.

Después de varios años de venir a tocar todos los veranos e incluso algún invierno, finalmente en 2018 decidí quedarme.
Creo que un poco me asusté cuando me di cuenta que estaba por cumplir 30 años y seguía viviendo en un lugar que no me gustaba.
Conocí la nieve a mis 30 años, a los seis meses de haber llegado acá. La conocí en el patio de mi casa, renegando un poco porque me mojaba toda la leña y en ese entonces vivía en una casa sin gas, pero muy feliz y aprendiendo siempre de los tiempos de este lugar.

¿En qué momento Bariloche dejó de ser un lugar al que habías llegado y empezó a sentirse como un hogar?
Cuando me hice nuevos amigxs, cuando armé la primer banda con personas de acá, cuando toqué por primera vez solo y vino gente a escuchar. Cuando cayó la primer nevada fuerte y me desorientó. Tenía mucho miedo de cómo serían los días, de cómo llegar a la ruta con la garrafa y volver y hacer leña, fue bastante fuerte la sensación de incertidumbre.
En esa época, 2019, nevaba mucho más que ahora, de hecho esa de 2019 fue particularmente grosa. Había un metro de nieve en la calle donde vivía. Se cargaban tanto los coihues, que las ramas más viejas y secas se caían, te hablo de ramas que se escuchaba el estruendo en toda la cuadra. Cuando pasaba eso, salíamos varios vecinos y entre todos nos dividíamos tareas y hacíamos leña para todos. Algunos ponían la motosierra, otros nafta, otros camioneta, otros hacha y espalda, otros mate y algo rico. Ese tipo de cosas me dieron la certeza de que estaba todo bien, que era hora de pensar la vida de otra manera. No sabés todo lo que tenía que pasar para que tengas tu casa calentita y con la certeza de que ibas a poder cocinar los próximos 2 días.
Así que aprendí bastante en esa época. Luego en 2020 fue la pandemia, un poco ya estábamos entrenados acá.

¿Qué es el hogar para vos?
Un lugar adonde ir, justamente como el nombre del track.
En 2021 cuidé varias casas y en un momento tuve que sí o sí mudarme a un espacio propio, estaba re difícil alquilar algo acá en esa época. Post pandemia todo el mundo se vino para acá y un poco se complicó lo habitacional. Bueno, cuestión que conseguí un monoambiente que era bastante feo y chico, pero no había otra cosa. Renegaba bastante del lugar, hasta que el clima se ponía hostil y me daba cuenta cuando volvía a mi casa, que era un lugar calentito, que tenía mi pava, mis fotos pegadas en la pared y un lugar donde tener todas mis cosas y las de mi hija sin joder a nadie.
Ahora cada vez que viajo o que cuido alguna casa, siempre intento llevar alguna de esas pequeñas cosas que transformaron ese espacio en mi hogar. Así que creo que hogar es algo que te contiene, que te da ese aire para potenciarte y donde podés también recibir a otrx.

«Hogar es algo que te contiene, que te da ese aire para potenciarte y donde podés también recibir a otrx» — Luciano Lamtzev aka Lumtz.
¿Cómo es un día cualquiera en tu vida? ¿Hay pequeños rituales o momentos cotidianos que sentís que terminan alimentando lo que hacés?
Me despierto cuando amanece, porque puse mi colchón al lado de la ventana. En verano 6:30 am, en invierno 9 am aprox. Lo primero que hago es poner la pava, me pongo unas medias gruesas y me lavo los dientes. Riego las plantas, preparo el mate y prendo la compu.
Generalmente es el momento donde trabajo la música de alguien más, porque si arranco con lo mío, me cuesta salir después. Este último tiempo están pasando cosas nuevas relacionadas al nuevo álbum: prensa, entrevistas, playlists, y algunas otras cosas que me llevan mucho tiempo de leer y escribir, y a eso sumale que mucho de eso es en inglés, así que chequeando con el traductor también. Una vez que me siento a hacer algo mío, prendo una vela.

Soy padre, estoy una semana completa con mi hija y la otra semana está con su mamá. La semana que estoy solo, al mediodía salgo a caminar por el barrio, a veces a trotar, y luego me meto a hacer cosas. Si bien ya terminé el disco que estuve trabajando todo este tiempo, siempre hay nuevas cosas por hacer como videos, ensayar formas posibles para el set, etc.
Aprovecho esta semana también para tomar clases de piano, de trompeta y de inglés. También para cenar con amigxs y disfrutar ese otro tiempo.
Me gusta mucho andar sin auriculares, tanto cuando salgo a caminar como cuando ando en colectivo, es un reset y un descanso también.

La semana que estoy con mi hija aprovecho para reacomodar mucho la casita, ordenar los horarios, hay algunos kilómetros ida y vuelta hasta la escuela en colectivo así que siempre me organizo algo para hacer en esos viajes e interines.
Vivimos en una cabañita muy chica así que esa semana estamos bastante en ritmo familiero, hacer la tarea, bañarse, hacer compras, buscar cosas para imprimir, lavar ropa a mano, inventar juegos y esas cosas. La casa muta todo el tiempo.

Vivimos en un momento donde pareciera que siempre hay que estar haciendo algo. ¿Qué lugar ocupa el ocio en tu vida?
La verdad es que el ocio cumple un papel súper importante en mi vida. Necesito mucho del tiempo entre una cosa y otra. Admiro a la gente que tiene más de 2 actividades por día, yo no puedo, aunque por muchos momentos de mi vida mi situación económica así lo requiera. Te juro que prefiero bajar un cambio y tambalear financieramente un poco que estar al palo para tener márgen.
Soy bastante ansioso y siento que si prendo esa máquina para poder llevar el ritmo de todo, no bajo más y la verdad es que me prefiero tranquilo.
Prefiero ser “improductivo”, sí.
Cuando veo una peli o una entrevista o escucho un disco o leo algo anoto cosas en mis libretas, todo el tiempo. Pequeñas ideas o frases o palabras que en la semana van operando y decantando dentro mío. Para que eso suceda necesito sí o sí de ese tiempo y de ese ritmo, sino se me pasa la vida por delante mientras no freno.

Escuchando tu música siento que hay mucho aire, mucho espacio para respirar. ¿Qué lugar ocupa el despojo en tu manera de crear y también de vivir?
Priorizo mucho el aire, el tiempo distendido, los silencios, los descansos, la apertura, lo orgánico, y quizás todo eso se imprime en la música y se traduce en la búsqueda de las no estridencias.
¿Cómo aprendiste a bajar el ruido para poder escucharte a vos mismo?
Mucho cambió cuando me vine a vivir acá. Antes no me daba cuenta tan seguido cuando estaba en esa vorágine. Igualmente es un proceso que sigo aprendiendo y trabajando mucho. Me gusta pasar tiempo en silencio.
¿Qué significa para vos escuchar de verdad?
Pauline Oliveros dice que oír y escuchar no son lo mismo. Oír es el acto involuntario y escuchar es cuando prendemos la atención.
Yo creo que es un poco las dos cosas, porque sino siento que nos descuidaríamos un poco con esa premisa de adonde dirijo la atención. Creo que aunque no dirijamos la atención, nuestro cuerpo lo recibe igual y eso nos afecta.

¿Grabas un paisaje o intentás recordar una sensación?
Grabo un lugar y tomo notas porque sé que cuando llegue a mi casa no lo escucharé de la misma manera, entonces a través de las notas y mediante procesos de edición de audio intento acercarme a eso que sentí cuando escuchaba ese lugar mientras lo grababa.
Siempre me da curiosidad saber dónde empieza una pieza de música ambient. ¿En tu caso suele empezar con un sonido, con una imagen, con una emoción o cada obra encuentra su propio camino?
Me gusta esa idea que menciona Brian Eno respecto a los fade-in y fade-out de los tracks de música ambient. Dice que le da la sensación de que es algo que ya estaba sonando antes y que seguirá sonando pero que no sabemos bien su duración completa. Me gusta esa idea, le quita un poco de pretensión al músicx.
En mi caso no tengo una fórmula concreta que use siempre de la misma manera. A veces tengo una melodía, a veces tengo un sonido ambiente, a veces solo quiero jugar con piedras y ramas, a veces tengo un recuerdo o un audio que quiero usar a toda costa aunque su calidad sea pésima, entonces cada una de las opciones propone desafíos y en medio de ese proceso siempre aparece algo que antes no estaba, esa parte es lo que me sigue motivando la búsqueda.
Mientras escuchaba tu música sentía que hay mucho espacio para que las cosas sucedan. ¿Trabajás desde la intuición o convivís bastante con la planificación? ¿Qué lugar tienen el azar y el error dentro de ese proceso?
Planifico las salidas, lo que voy a llevar en la mochila, qué me voy a poner, qué voy a comer ese día, etc. Respecto a lo que sucede, como dije antes, no, no lo planifico, aparece y me encanta. Con el tiempo esa certeza de que siempre algo aparece me dió mucha confianza en mi intuición.
Por ejemplo, me da esperanzas el juego hermoso que propone la aleatoriedad de un sampler mal cortado. Hay algo en soltar esa pretensión y control del tiempo que da mucha libertad y también un poco de no responsabilidad de lo que está pasando.
También me aprovecho mucho de los errores técnicos para jugar con el montaje. Por ejemplo “un puñado de ramas” es un armónico de guitarra medio mal grabado metido en un sampler y luego voy armándolo mientras toco diferentes notas midi. Cuando se empiezan a sumar y superponer las notas, también se multiplican los aires que hay grabados detrás, las imperfecciones y texturas.
Me pongo a ecualizar y limpiar un poco y en el proceso siento que pierde mucha vida si quito eso, hay mucho impreso en ese aire, entonces en vez de pulir, pruebo sumarle más sonido ambiente que comparta frecuencias y también que forme parte del relato, y de esa forma balanceo y reafirmo. Ese tipo de conclusiones van apareciendo y me encanta.
«Hay algo en soltar esa pretensión y control del tiempo que da mucha libertad» — Lumtz.

¿Cómo sabés cuándo una pieza ya está terminada?
Al menos en mi caso, casi nunca es igual. A veces tengo muy en claro algo que quiero conseguir y otras veces solo sé con qué elementos quiero aventurarme y ver hasta donde llego. Generalmente algo aparece y es ahí donde freno. Pero la verdad nunca lo sé bien.
Hay algo del loop que siempre me hizo pensar en la vida. Parece que todo vuelve, pero cada vez volvemos siendo otra persona. ¿Cómo sentís el paso del tiempo?
Guau, sí. Hace unos días estuve de viaje en Buenos Aires y volví a ver a una amiga de Neuquén que hace tiempo vive en La Plata, Elena. Nos conocimos en 2008 en Bahía Blanca y fue un flechazo desde el primer día. (Atendeme el bardo geográfico jaja). Ella tocaba la batería en la banda de un conocido y vivía a media cuadra del ciber donde yo trabajaba. Se acuerda que la vez que nos conocimos yo tenía puesta una remera de Black Sabbath.
En ese momento compartimos mucha música que para mí en ese momento era nueva, viste que nunca te olvidas con quién o cuándo escuchaste tal disco por primera vez. Bueno, de ese tipo de amistades atemporales tenemos con Ele. Nos vemos cada 4 años más o menos, cada vez es diferente.
Cuestión que estos días en Buenos Aires nos vimos dos días después de que toqué en el Teatro Coliseo y el mismo día después de haber ido a grabar a Futurock. Nos encontramos cerca del obelisco porque ella salía de un taller en un estudio de sintetizadores y fuimos a comer pizza. Pensábamos que loco todo este presente, estar caminando por no sé qué avenida, entrar a un kiosco a comprar alfajores, o a una farmacia buscando una caja de té, seguir siendo nosotros pero desde un lugar nuevo, seguir viendo pelis de vampiros 4am y no querer dormirte porque estas re feliz de ver al otrx. Le saqué una foto en Plaza de Mayo con mi vinilo en la mano. Pienso en si hace 18 años atrás intuímos algo de esto.
Digo esto porque justo me decis el loop de la vida y la renovación y sí, totalmente. Cada cosa nueva que vivimos es como perillear un parámetro que no sabes bien qué es hasta ver qué pasa jaja, digo pensando en un pedal de loop también ya que estamos.

¿Creés que el ambient puede ser una manera de habitar el tiempo y el mundo, más que simplemente un género musical?
Me gusta eso que decís, de hecho cada vez que me preguntan si lo que hago es ambient digo que no, porque quizás pensar en el género es algo más pretencioso o técnico o que tiene que cumplir ciertos requisitos y a su vez es un género que también suele ficcionar mundos.
Yo lo que hago es música de la forma que me sale, con los elementos que voy teniendo y al ritmo que me gusta hacerla.
Entonces en ese caso sí podría pensar que lo que hago es mi manera de habitar el tiempo y el mundo.
Me interesa mucho la idea de colaborar con otras personas. ¿Qué lugar ocupa lo colectivo dentro de tu forma de crear? ¿Sentís que las colaboraciones transforman una obra de una manera distinta a cuando trabajás solo?
La verdad es que soy una persona muy solitaria. Toda mi música comienza en ese estado.
Tengo muchxs amigxs músicxs que admiro muchísimo y que viven en otras ciudades con quien compartimos gustos, intrigas y sueños también. Entonces una vez que ya empiezo a tener “material decente para compartir” suelo proponerle a esos amigxs si quieren hacer algo juntxs. En mi último álbum, tengo el privilegio de que hayan colaborado ocho de esos amigxs, lo que hace que ya no sienta un trabajo solitario. Es hermosa esa sensación de contención que me da ahora el álbum gracias a ellxs. Es una forma de atesorar en el tiempo esos vínculos también.

Hay una pregunta que les hago a todxs lxs artistas con lxs que charlo y que me gusta repetir porque nunca deja de cambiar: ¿Qué es ser humanx para vos?
Uh qué pregunta! Creo que en esta época de auge de inteligencia artificial lo que me sale decir es que ser humano es vivir y sentir cosas. Permitirse dejarse atravesar por algo.
En «Un camino luminoso», canción en la cual colaboras con Lucía Masnatta y AEMIA, hay una frase que me quedó resonando mucho. De hecho, me partió al medio y quebré en lágrimas cuando la escuché: «si hay un camino entre los dos». ¿Qué significa para vos esa frase? ¿Cómo nació?
Un camino luminoso, en mi caso, hace referencia al simple acto de ir hacia un lugar sin saber por dónde, siguiendo tu intuición. Como cuando encarás un sendero por primera vez y hay algo que te dice para donde doblar. Pienso en la intuición como un camino luminoso, como si esa intuición es la que va iluminando el lugar correcto.
El track no tenía letra, sino más bien una recolección de elementos de una caminata y una dirección que se fue construyendo a medida que pasó el tiempo.
Le comparto los demos del álbum a mi amigo Emiliano Sacripanti (AEMIA) cuando lo invito a formar parte y él elige -un camino luminoso- “en estos días te mando algo” me dijo, y a los dos días me devuelve el tema cantando encima una letra escrita por él que nace un poco a partir de esto que mencionaba antes de qué es para mí un camino luminoso.
Podría pensarse como que habla de dos personas o de una persona y la intuición o de otra cosa, andá a saber (a Emi no le gusta explicar las letras, prefiere que la persona que escucha pueda darle su propia interpretación).
La verdad es que de entrada me sorprendió y hasta me costó bastante. A la segunda escucha ya estaba re metido en las imágenes nuevas que me proponía la letra y ahí fue que le dije que tenía ganas de cantar yo también llegado el final. Luego sentíamos que faltaba una ternura, profundidad y espacialidad que nuestras voces masculinas no lograban y ahí la invité a Lucía (ella canta en la banda Fin del mundo, fan).
La voz de Lu termina de poner realmente al track en un lugar luminoso.

Después de todos estos años haciendo música, ¿qué cosas sentís que este proyecto te enseñó sobre vos mismo?
Que no hay una única manera, y que se trata de seguir haciendo aunque el presente que esté atravesando me castigue o me premie.
El otro día hicimos una juntada para escuchar el vinilo de tesoros con amigxs antes de que salga en plataformas y una amiga me dijo mientras me abrazaba y se emocionaba: “no dejo de pensar en la palabra INSISTIR amigo, te quiero mucho”.
Fue un momento hermosísimo y trascendental.

[ Acerca de Lumtz / Es el proyecto del músico, productor y artista sonoro argentino Luciano Lamtzev, nacido en Viedma y radicado en San Carlos de Bariloche. Antes de comenzar su trabajo como Lumtz, formó parte de la banda de post-rock Dos Astronautas y desarrolló el proyecto solista Principiante, una exploración más introspectiva y lo-fi que funcionó como antecedente directo de su universo actual. También integra Las Mañanas, proyecto de emo instrumental nacido en Bahía Blanca. Su discografía incluye trabajos como Península, Río y cruzar pisando piedras, álbumes donde conviven texturas analógicas, melodías delicadas y una búsqueda por transformar experiencias cotidianas en espacios de escucha íntima. Luciano también dirige Bruma, sello independiente dedicado a ediciones en cassette y lanzamientos vinculados al ambient, grabaciones de campo y música experimental. Tesoros es su cuarto LP ]
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Entrevista por Yoha Moon y Juan Cruz Molas y Molas.
Fotografías cortesía de Lumtz.
Intro por Juan Cruz Molas y Molas.
Para saber más sobre Lumtz ir a:
Bandcamp / IG
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